Tostada de queso brie, mermelada y nuez

Posted on Actualizado enn

Tostada de queso brie, mermelada y nuez

Esta es la segunda parte de la temática quesera que se inició en el anterior post.

Más que una receta es una idea, ya que el título y la foto lo dicen casi todo. Pero cubrir un plato con varias de estas tostadas y hacerlo aparecer por sorpresa en una soirée entre amigos o familia suele dejar indiferentes a muy pocos.

No me déis las gracias a mí. En realidad es una modificación de un clásico “modernillo” que hacíamos hace algunos años en navidad con la familia (queso brie con membrillo), que luego fue evolucionando. En la versión 2.0 cambié el membrillo por mermelada, en la 2.1 le añadí una tostada de base y en la 2.2 una nuez encima.

La hemos preparado un par de veces a amigos franceses e internacionales, y suele provocar cierto impacto. Si encima están alucinados con su último viaje a Barcelona y el concepto de “tapas”, es posible que hasta te soliciten un cursillo.

INGREDIENTES

  • Queso brie
  • Mermelada de cereza
  • Tostadas (tipo crackers o biscottes)
  • Nueces

PREPARACIÓN. Partir el queso brie a cuadrados o rectángulos del mismo tamaño que la tostada de base. Luego colocar una pequeña cucharada de mermelada encima del queso y pegar un trozo de nuez encima.

Rollos de queso de cabra y rúcula

Posted on Actualizado enn

image

Por si no lo sabíais, en Francia el queso no es un alimento. Es una obsesión cultural.

Más de uno dirá que los quesos españoles no tienen nada que envidiar a los franceses. Y estaré de acuerdo. No creo que un queso francés sea mejor que un queso español o italiano. Pero, culturalmente hablando, no hay comparación posible: en Francia, el queso se compra en quesería, es servido por un maestro quesero, debe ser acompañado por un vino que pegue, no falta ni en los postres de las guarderías, y si asistimos a un evento con pica-pica, la importancia del mismo se mide por el número de quesos diferentes a la vista.

También dicen por ahí que cierto día fueron avistados un par de españoles engullendo un Saint-Felicien en pocos segundos. Argumentan que la culpa fue de esa hora de la tarde en la que, cuando estás en otro país, no queda claro si toca la cena, la merienda o el qué.

Siguen un par de recetas relacionadas con el concepto de queso hechas durante estas fiestas.

Rollo de queso de cabra y rúcula

Ingredientes (para unos 5 rollos)

120g de queso de cabra
80g de rúcula
5 hojas de pasta de brik
Aceite de oliva
Sal y pimienta

Preparación

Cortar la rúcula y el queso a trozos pequeños y mezclarlo en un bol. Añadir 2 cucharadas de aceite, sal y pimienta.

Untar una hoja de brik con un poco de aceite, cortar por la mitad, poner un poco de la mezcla de queso y enrollar. Para sellar, meter las puntas hacia dentro a presión. Enrollar en una segunda capa. Repetir la operación hasta generar todos los rollos,

En un horno precalentado a 210 grados, calentar los rollos 10 minutos.

image

(La siguiente receta, otro día)

Galletas very americanas (vale, cookies de chocolate y caramelo)

Posted on Actualizado enn

Cookies o galletas americanas de chocolate o caramelo y nueces

No sé si conocéis al panadero más famoso de la edad media, quizás no, pero es normal; en realidad, nadie sabe quién es. Tampoco se sabe si andaba pensando en sus cosas, haciendo multitasking, o trabajando a destajo. Lo que sí se sabe es que confundió una bandeja de masa sin cocer con una bandeja de masa ya cocida y metió ésta última en el horno. Y lo que salió no estaba nada malo. Nosotros le llamamos galleta (del francés “galette”, que es un tipo de masa) pero él lo llamó por su nombre: biscuit. Que no significa nada más que cocido (cuit) otra vez (bis).

Luego pasaron muchos siglos y en Estados Unidos alguien confundió las galletas con pequeños pasteles y les empezó a llamar cookies (del holandés koekie que significa “pastelito”)La cosa se lió y hoy no hay quien se aclare.

El caso es que las cookies realizan una competencia bastante desleal a las galletas, por ser más grandes, potentes, y  rebosar de ingredientes como chocolate o caramelo… hombre, así dicho es una competencia desleal “comprensible” y de tanto en tanto entran ganas, sobre todo en estas fechas pre-navideñas, de darse un banquete de cookies. 

Receta de galletas very americanas

Añadir los ingredientes en un bol en el siguiente orden, y remover bien. No hace falta obtener una masa homogénea, así las galletas tendrán esa irregularidad y pegotes característicos de las cookies ‘americanas’:

  • 180g de mantequilla
  • 120 g de ‘brown sugar’
  • 1 huevo
  • 180 g de harina
  • 5 g de levadura química
  • 40 g de chocolate rallado al cuchillo
  • Trozos de nueces y/o almendras al gusto
  • Un chorro generoso de caramelo líquido

Luego hacer bolas y meterlas en el horno a 170°C durante 15 o 20 minutos. Dejar enfriar.

Lassi de mango

Posted on Actualizado enn

Mango lassi

La semana pasada estuve por trabajo en un país digamos que no muy gastronómico, en el cual el día a día consiste en ir de oca a oca entre el restaurante indio, chino, tailandés, o bien de hamburguesas, pizzas…

Estando en un tenderete de comida india, y habiendo ya escogido los curris y el nan, sólo había que pensar en un postre, pero yo y los postre indios… ya os contaré un día una historia. El camarero me propuso un “mango lassi“, bebida a base de mango y yogur, según me dijo.

Así que una vez de vuelta, convertí mi cocina en laboratorio de prototipos  y me propuse a decodificar aquel sabor dulce, energizante, refrescante, espeso pero ligero, algo ácido pero suave. Las pruebas se sucedieron: no, demasiado  dulce; no, demasiado ácido; no, demasiado poco nitrógeno…

¿La receta final? Pues nada de experimentos raros. Mango, yogur y nada más. Pocos batidos consiguen un sabor espectacular con el poder de tan solo dos ingredientes (¿conocéis otros ejemplos?). Y sin nitrógeno.

Ingredientes:

  • 1 mango
  • 1 yogur
  • opcionalmente, 1 o 2 cucharadas de miel

Preparación:

Pelar el mango, partirlo a trozos, mezclar con el yogur y batir.

Se puede añadir opcionalmente la miel para potenciar el regustillo final de dulzor,  aunque con un mango bien maduro la cosa ya saldrá bien dulce.

Una bebida refrescante y muy navideña. Si estás en la parte correcta del mundo, claro.

Mermelada de naranja glotona (y magdalena de regalo) – receta con MyCook

Posted on Actualizado enn

Receta de mermelada de naranja y magdalena Post Invitado escrito por Isa

Después de unos días de encadenar recetas varias de magdalenas, dije: vamos a innovar un poco… vamos a hacer una mermelada robótica de naranja! 

Robótica porque usé el MyCook y también intenté que fuese lo más glotona posible pero sin pasarme con el azúcar, ¿cómo es posible? Os lo explico más abajo:

  1. Cogemos 4 naranjas bien majas (400 gr. aproximadamente), las pelamos intentando eliminar toda la parte blanca (porque daría amargor) 
  2. Las echamos al vaso del MyCook y las picamos 10 segundos al TURBO. Reservamos.
  3. Sin limpiar la jarra, echamos 150 gr. de azúcar blanca y 50 gr. de agua y programamos 5 minutos, 100 °C y velocidad numero 3.
  4. Anyadimos las naranjas reservadas y una cucharada de café de caramelo liquido. Programamos 30 minutos, 100° y velocidad numero 2.

Y por último: dejar enfriar y saborear, por qué no con una magdalena recién hecha?

Receta de mermelada de naranja y magdalena

Posts relacionados:

Si tienes una cacerola, tienes una yogurtera – manual para hacer yogures caseros

Posted on

Yogures caserosHace un par de semanas aprendí que para hacer alquimia yogures en tu propia cocina solo necesitas una herramienta: Google. Bienvenid@s al

Manual para hacer yogures caseros

Primero de todo, los accesorios.

¿Una yogurtera?

No, la yogurtera es un ejemplo de que a veces la tecnología nos hace más tontos. Sólo vamos a necesitar: una cacerola, un termómetro, un litro de leche y un yogur.

Los que piensen que necesitar un yogur es como… como… como si uno de los ingredientes de la salsa de tomate fuese salsa de tomate, sólo tienen que buscarse una manera alternativa de conseguir unos cuantos Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Al no tener a mano un cuenco de piel de cabra, para empezar he optado por sacarlos de otro yogur.

Las recetas de internet coinciden en que primero hay que calentar la leche hasta el primer hervor y apagarla, o de calentarla 10 minutos sin que hierva. Luego dejar que la temperatura descienda a unos 40°C y entonces soltar a los bichos mezclar con el yogur.

Ahora hay que dejar incubar. Aquí es donde las recetas de internet discrepan. Según parece, podemos dejarlas

  • 4 horas si mantenemos la temperatura a unos 40-45 °C

  • 8 horas si la mantenemos a unos 30-35°C

  • 12 horas a temperatura ambiente (25°C)

La gracia es cómo conseguir esas temperaturas, y aquí es también donde en internet encontramos de todo, desde trucos de abuela (envolver con un paño de lana cuando la leche está aun caliente) hasta el método McGyver (llenar una olla a presión con agua,  presurizar, despresurizar, vaciar el agua, meter la leche dentro y cerrar la tapa).

Para probar, decidí usar varias estrategias.

  • Para la tanda de temperatura ambiente, no hay que hacer nada, mi cocina ya está a temperatura ambiente.

  • Para la tanda de 30-35°C, el termómetro me permite comprobar que la estufa de la cocina se encuentra a esa temperatura, así que pongo los yogures encima.

  • Para la tanda de 40-45°C, me viene un flash del anuncio de la tele de “La Lechera”, un anuncio de época donde se ve una escena del siglo XVI y en algún momento unos vasos de yogur de una cacerola con agua. Se entiende que es la manera tradicional de hacerlo (viva la rigurosidad histórica). Así que pongo una cacerola a fuego muy lento, apagando de vez en cuando, y vigilando con el termómetro.

Yogures caseros

Resultado del experimento: efectivamente, al cabo de 4 horas salen unos señores yogures, de textura correctísima y más buenos que el yogur medio del super.

Para los que estén esperando la anécdota, sí, los de la estufa también salieron. En cuanto a los que dejé a temperatura ambiente, algo falló porque no “cuajaron” al cabo de 12 horas.

¿Y sale a cuenta?

Económicamente, no mucho. Un pelín más baratos que los del super, pero de sabor un ligeramente mejor. Pero comerte un yogur que has creado tu mismo, descubriendo el proceso sobre la marcha, es una experiencia tan recompensante que quizás luego te pases toda la semana diciendo a tu mujer “he creado yogur!”. Bueno, digo yo, así hablando en general, no es que tenga ningún ejemplo en la cabeza…

Si queréis una buena receta con yogur, siempre podéis hacer el bizcocho del yogur, o un crumble de yogur con frutos rojos.

Crumble de yogur y moras 180c.wordpress.com

Posts relacionados en otros blogs:

Profiteroles y éclairs

Posted on Actualizado enn

Profiteroles de chocolateQuizás conozcáis los éclairs. Son esos pasteles alargados y rellenos que vistos de lejos y yendo despistados podríamos confundir con mini hot dogs. Se hacen con una masa conocida como pasta choux (“col”) y, pese a no estar vendiéndolos de la manera más apetecible de la historia en estas primeras líneas, hay que admitir un buen éclair puede desbancar a cualquier otra cosa, siendo considerados monumentos nacionales en nuestro país vecino, donde se dice que fueron inventados.

Hacer un éclair “de estar por casa”, es decir, de sabor aceptable pero no estéticamente perfecto, es relativamente sencillo. Pero realizar un éclair “de pastelería”, es decir con una masa lisa y homogénea, conseguir inyectar el relleno sin guarrear demasiado y superponer un “glaçage” uniforme y brillante son tareas bastante más técnicas y complicadas.

Como era de esperar, a mí me salieron los de “estar por casa” así que prefiero no enseñar las fotos.

Más fácil es crear profiteroles, ya que vienen a ser el mismo concepto pero en forma de pequeñas bolas. Es lo que hice al día siguiente para aprovechar la pasta choux y crema de chocolate que habían sobrado. Salieron igual de buenos, pero al menos conseguí salvar la foto.

Profiteroles

En una cacerola, mezclar 5 cl de agua, 5 cl de leche entera, 40g de mantequilla, un poco de sal y un poco de azúcar. Llevar a la ebullición. Añadir 60g de harina, retirar del fuego y remover fuertemente hasta obtener una masa más bien seca. Incorporar 2 huevos uno por uno (es decir, mezclando bien todo antes de echar el siguiente).

Al enfriarse, rellenar una manga pastelera y realizar bolas en una bandeja con papel de horno.

Introducir en el horno precalentado a 250°C y apagarlo acto seguido. Sí, habéis leído bien. No sé para qué sirve, pero queda sofisticado.

Después, esperar a que la pasta se infle y se coloree, y entonces hornear 15 minutos más a 180°C. Teniendo en cuenta que lo de inflar y colorear es subjetivo, añadido al hecho de que cuando apagas el horno se apaga la luz y no ves nada, en realidad lo pones a 180°C así, a ojo, cuando te da la gana.

Finalmente, preparar una crema de chocolate y usar como relleno y para adornar la parte superior (el glaçage lo dejamos para otro día). Degustarlos fríos (preferiblemente, sacarlos de la nevera 10 minutos antes de comer).

Eclairs

Hacer tubos alargados en lugar de bolas. También se puede formar un éclair pegando bolas de 3 en 3.

MyCook

La pasta choux también se puede hacer en MyCook (ver página 77 del recetario) pero recomiendo usar 125g de agua y 125g de leche, en lugar de los 250g de agua. En este caso sale casi la misma receta que arriba pero con cantidades multiplicadas por un factor 2.5.