Mes: septiembre 2013

Hackeando postres ajenos: ‘Crumble’ de yogur con moras

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Crumble de yogur y moras 180c.wordpress.comEsto es una receta que he ‘hackeado ‘ de un restaurante que me la sirvió.

Bien, decir ‘hackeado’ es pasarse un poco, ya que no había mucha ingeniería inversa que hacer.  Se trata de un ‘crumble’ de yogur y moras. En realidad, con decir su nombre y ver la foto, casi hemos acabado. Pero quien no tenga prisas puede quedarse hasta el final, ya que hay un par de sutilezas.

El postre tiene tres partes: 1) una base de moras “confitadas express”, 2) un cuerpo principal de yogur (en realidad queso blanco, esto lo explico abajo) y 3) un ‘topping’ de galleta machacada.

1) Moras “confitadas exprés”: Se hacen igual que para la panna cotta. Poner en un cazo 7 u 8 moras, un generoso puñado de azúcar, y un chorro de zumo de limón o naranja, hervir unos minutos a fuego fuerte hasta que las moras queden sobre un líquido espeso. Reservar en un pequeño bol y dejar enfriar (es decir, no os pongáis a hacer esto 5 minutos antes de comeros el ‘crumble’).

Una vez frío, servir en el fondo de un vaso.

2) Yogur: Verter un yogur en el vaso que contiene las moras. En realidad, en lugar de yogur la receta sale mejor con queso blanco.

¿Vale, pero qué es el queso blanco?

Pues queso fresco. Pero en España estamos acostumbrados a llamar así al queso tipo “Burgo de…”, aunque en realidad hay muchos tipos de queso fresco (técnicamente el Petit Suisse lo es) y aquí estamos buscando un queso blanco cremoso. Es un producto muy común en Francia y que suele estar al lado de los yogures, no por otra razón sino que se acerca más al sabor del yogur que al del queso. Digamos que es una especie de yogur cremoso que tiene un regustillo a queso. Seguramente sea encontrable en grandes superficies. 

Si no te convence este rollo, siempre puedes echar un yogur griego.

3) ‘Topping’ de galletas: Machacar unas galletas en un mortero y verterlas encima del yogur. No pude decodificar exactamente el tipo de galleta usado, pero recomiendo galletas con personalidad propia, como las ‘speculoos’, o galletas con mucha mantequilla, como las bretonas o las normandas.

Técnicamente, es ‘fast food’…

Crumble de yogur con moras 180c.wordpress.com

VERSIÓN TODAVÍA MÁS ‘FAST FOOD’: Mermelada de bote, 3 petit suisses” y 3 galletas María machacadas.

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Pollo al… lambrusco

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He estado a punto de mandar al garete el blog.

Estoy bloqueado en la receta de unos “macarons” que no salen ni a la de three. Se me retrasan los posts, y me estreso. Y obviamente no disfuto del blog. Así que pensé: “fuera”.

Y estaba casi decidido. Pero, hace un par de días, creer que iba a dejar el blog fue lo mejor que me pasó. Sacar el blog de mi cabeza me redescubrió varios placeres que, con la presión de escribir, había dejado de lado sin darme cuenta: no tener que planear minuto a minuto la receta, no estar pendiente de las fotos, poder improvisar y, sobre todo, cocinar comida normal – no solamente postres.

Así que el post de hoy es diferente, porque no es sobre un postre. Pero tiene más sentido eso que escribir sobre cosas que te estresan.

Una de las cosas que me salieron es básicamente un pollo al ajillo, pero sustituyendo el tradicional vino blanco por… lambrusco. No era mi intención pero era el único vino que había en casa. (Disclaimer: No me meto en la polémica de si un lambrusco es un vino de verdad o no, considerémoslo un ingrediente más y punto).

Si un día vas a comer pollo ordinario, hazlo así, que no cuesta nada, y tu estomago lo agradecerá.

INGREDIENTES:

  • Aceite de oliva
  • Unos cuantos dientes de ajo
  • Muslos o alas de pollo
  • Caldo vegetal o agua (aunque notarás la diferencia)
  • Dos copas de lambrusco (si puede ser tinto)
  • Especias al gusto (por ejemplo tomillo y laurel)

PREPARACION:

  1. En una cacerola o sartén, echar un buen chorro de aceite, poner a fuego medio y dorar los ajos 3-4 minutos.
  2. Incorporar el pollo y dejar que se haga por fuera por ambos lados. Añadir las especias.
  3. Llenar las 2 copas de lambrusco. Echar la primera a la cacerola y dejar reducir un minuto. La segunda, echarla en ese lugar conocido como “el centro y padentro” en el folklore español, a nuestra salud (me empieza a gustar esta receta).
  4. Incorporar el caldo, pero que no llegue a cubrir el pollo. Dejar hervir e ir dando vueltas al pollo.
  5. Retirar cuando el pollo esté bien hecho por dentro. Serán unos pocos minutos en el caso de alas y unos 20-30 en el caso de muslos grandes. Ir añadiendo caldo cuando sea necesario.

Cuando se retira el pollo, la mezcla de caldo y vino debe haberse convertido en una densa salsa oscura, que por cierto esta buenísima y se recomienda echar por encima. Es bastante diferente de la salsa que se obtendría con el tradicional vino blanco. Descubrimiento interesantísimo.

BONUS:

En el caldo vegetal había un poco de berenjena y calabacín, así que cogí los restos hervidos de dichos vegetales, y los batí con un poco de nata. Sale una crema que, servida en un pequeño bol al lado del pollo, no solo le da un toque funky sino que ademas esta buenísima (dulce), y encima pega con el sabor del pollo.

Foto no hay, pero no hace falta. Esto es un post disfrutado sobre una receta disfrutada.

Bizcocho del yogur: la más perfecta de las recetas populares

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bizcocho del yogurHay postres “cultos” y postres populares.

Postres cultos son los que se degustan en restaurantes, los que se adquieren en pastelerías y los que se diseñan en chocolaterías. Recetas complejas, y al alcance de pocos bolsillos.

Los postres populares son los que se amasan en casa, los que se transportan en tuppers, los que se basan en una receta manuscrita sacada de una libreta de doble raya con espiral, y los que se comparten de boca en boca.

Hoy vamos a dar el premio a la mejor receta de postre del mundo, y es una receta popular.

Y es que la mejor receta de postre de la historia no se encuentra ni en la caja fuerte de un restaurante de tres estrellas Michelin, ni en las páginas un best-seller culinario, ni en casa de una nonna en un pueblo perdido de Italia esperando a que Jamie Oliver la descubra y se ponga a cocinarla en masa. La mejor receta de postre de la historia está en las bocas y emails de la gente, y sale siempre a la primera. Es la del bizcocho del yogur. 

¡Ohhhh! ¿Decepción? ¿Esperabais una revelación y os habéis encontrado con una receta que conoce medio mundo? Pues siento deciros la fea verdad, la ugly truth: si la conocéis, si os parece demasiado sencilla, si es el primer postre que hicisteis, si vuestra familia y amigos la han hecho ya 20 veces y se la han intercambiado por email 40, si la habéis visto en 90 paginas web de recetas en 10 idiomas, no es por otra razón que porque es la receta perfecta: fácil de hacer, pero igual de importante, fácil de entender y fácil de transmitir; una receta sin cantidades en gramos ni mililitros, al alcance de cualquiera y, por encima de todo, que sale siempre bien y buena. No sé si en el mundo existe otra receta popular tan extendida, tan estandarizada y tan imposible de mejorar en cuanto a ratio facilidad de hacer / calidad del resultado. 

INGREDIENTES:

  • Un yogur (natural o de limón)
  • 1 medida de yogur de aceite (de oliva o girasol)
  • 2 medidas de yogur de azúcar
  • 3 medidas de yogur de harina
  • 3 huevos medianos
  • 1 sobre de levadura
  • Opcionalmente, ralladura de limón (sobre todo si el yogur no era de limón)

PREPARACIÓN:

  1. Mezclar todos los ingredientes en un bol hasta obtener una masa homogénea.(En Taurus MyCook, poner todos los ingredientes en el vaso y usar el botón “amasar” hasta obtener una masa homogénea)
  2. Verter en molde untado de mantequilla y salpimentado de harina, y hornear 40 minutos, cómo no, a 180°.

BONUS:

  • Para hacer bizcocho de chocolate, añadir cacao en polvo (preferiblemente 100%), chocolate fundido, o mejor: usa un yogur de chocolate.
  • Aún mejor: haz un bizcocho de dos colores. Sigue la receta de arriba, echa la mitad de la masa en el molde, añade el chocolate o el cacao al resto de la masa, mezcla, y vierte la segunda parte de la masa encima de la primera.
  • Bizcocho de piña: añade trozos de piña a la masa (y opcionalmente un pelín de zumo).

La versión que se muestra en la foto es de color mas amarronado, se hizo con azúcar moreno y un yogur griego.

Esponjosamente insuperable.

Copa de chocolate sin bisfenolo

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Admítelo, tu también lo has comido.

¿No sabes de qué hablo? Quizás te suene este postre si enumero los ingredientes de su receta:

  • Leche desnatada
  • Nata montada
  • Azúcar
  • Chocolate magro en polvo
  • (y ahora empieza lo bueno)
  • Almidón  transformado
  • Carragenano
  • Harina de guar
  • Gelatina porcina
  • Monoglicéridos y diglicéridos
  • Aroma natural de vainilla

Sí, es posible que ahora mismo no tengas a mano alguno de los ingredientes. ¿Sigues sin caer, verdad? Pues respira tranquilamente: es normal. Podrían ser los ingredientes de cualquier cosa sacada de la sección de postres lácteos del super. Ese territorio de postres camuflados bajo la apariencia de yogures, pero con altos contenidos de chocolate, caramelo y otras goloserías. Esa estantería en la que todas las historias que empiezan acaban mal, a la que uno solo recurre en días malos cuando tiene alguna excusa para decir “hoy me merezco un poco de goma de xantano”.

LiegeoisEl postre al que nos referimos no es ni un batido de Mars, ni un arroz con leche sabor toffee. Es nada más y nada menos que la famosa copa de chocolate y nata (a poder ser de marca blanca), postre que destaca por la delicadeza de su textura pegajosa, su fino aroma insípido, su sabor plastificante y su coste: alrededor de 17 céntimos.

En una época de mi vida de estudiante en que llevaba el presupuesto algo apretado, descubrir que existía un postre a 17 céntimos fue música para mis oídos (que no tanto para mi paladar).

Así que, hoy en día, en un estadio diferente de mi vida, propongo resolver la deuda que tengo con las copas de chocolate y os propongo desintoxicaros con un “liegeois” (que dicho sea de paso, es su nombre técnico correcto), hecho a base de comida de verdad: azúcar, leche, nata, huevo, chocolate, y nada más.

DSCF4904

INGREDIENTES (para 4-5 copas)

– 40 g de azúcar

– 1 tableta de chocolate negro especial postres

– 12 cl de leche

– 12 cl de nata

– 2 yemas de huevo

– nata montada

PREPARACIÓN:

1. Rallar el chocolate al cuchillo (que es la manera más eficaz de rallar chocolate) y reservar.

2. Mezclar las yemas de huevo con el azúcar en un bol hasta blanquear las yemas.

3. En un cazo, calentar nata y leche y echarlo en el bol anterior.

4. Mezclar bien, añadir el chocolate rallado, y volver a mezclar hasta obtener un color homogéneo.

5. Llenar unos recipientes, dejar enfriar, y guardar en la nevera.

Al servirlos, añadir nata montada encima, ya sea con la manga pastelera, sifón, o comprada del super (la encontrarás no muy lejos de las copas de chocolate).

(Ved este articulo detalladísimo y didáctico sobre cómo montar nata).

Por cierto, en realidad esto es una receta general de “ganache”, que es como los franceses llaman a preparaciones de chocolate que sirven para usar como parte de otro postre. En mi caso os propongo crear una copa de chocolate, pero esta misma receta puede usarse para tartaletas, bizcochos, etc. 

Después de probar esta versión de la copa de chocolate, os aseguro que no querréis volver al carragenano.