Mes: noviembre 2013

Si tienes una cacerola, tienes una yogurtera – manual para hacer yogures caseros

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Yogures caserosHace un par de semanas aprendí que para hacer alquimia yogures en tu propia cocina solo necesitas una herramienta: Google. Bienvenid@s al

Manual para hacer yogures caseros

Primero de todo, los accesorios.

¿Una yogurtera?

No, la yogurtera es un ejemplo de que a veces la tecnología nos hace más tontos. Sólo vamos a necesitar: una cacerola, un termómetro, un litro de leche y un yogur.

Los que piensen que necesitar un yogur es como… como… como si uno de los ingredientes de la salsa de tomate fuese salsa de tomate, sólo tienen que buscarse una manera alternativa de conseguir unos cuantos Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Al no tener a mano un cuenco de piel de cabra, para empezar he optado por sacarlos de otro yogur.

Las recetas de internet coinciden en que primero hay que calentar la leche hasta el primer hervor y apagarla, o de calentarla 10 minutos sin que hierva. Luego dejar que la temperatura descienda a unos 40°C y entonces soltar a los bichos mezclar con el yogur.

Ahora hay que dejar incubar. Aquí es donde las recetas de internet discrepan. Según parece, podemos dejarlas

  • 4 horas si mantenemos la temperatura a unos 40-45 °C

  • 8 horas si la mantenemos a unos 30-35°C

  • 12 horas a temperatura ambiente (25°C)

La gracia es cómo conseguir esas temperaturas, y aquí es también donde en internet encontramos de todo, desde trucos de abuela (envolver con un paño de lana cuando la leche está aun caliente) hasta el método McGyver (llenar una olla a presión con agua,  presurizar, despresurizar, vaciar el agua, meter la leche dentro y cerrar la tapa).

Para probar, decidí usar varias estrategias.

  • Para la tanda de temperatura ambiente, no hay que hacer nada, mi cocina ya está a temperatura ambiente.

  • Para la tanda de 30-35°C, el termómetro me permite comprobar que la estufa de la cocina se encuentra a esa temperatura, así que pongo los yogures encima.

  • Para la tanda de 40-45°C, me viene un flash del anuncio de la tele de “La Lechera”, un anuncio de época donde se ve una escena del siglo XVI y en algún momento unos vasos de yogur de una cacerola con agua. Se entiende que es la manera tradicional de hacerlo (viva la rigurosidad histórica). Así que pongo una cacerola a fuego muy lento, apagando de vez en cuando, y vigilando con el termómetro.

Yogures caseros

Resultado del experimento: efectivamente, al cabo de 4 horas salen unos señores yogures, de textura correctísima y más buenos que el yogur medio del super.

Para los que estén esperando la anécdota, sí, los de la estufa también salieron. En cuanto a los que dejé a temperatura ambiente, algo falló porque no “cuajaron” al cabo de 12 horas.

¿Y sale a cuenta?

Económicamente, no mucho. Un pelín más baratos que los del super, pero de sabor un ligeramente mejor. Pero comerte un yogur que has creado tu mismo, descubriendo el proceso sobre la marcha, es una experiencia tan recompensante que quizás luego te pases toda la semana diciendo a tu mujer “he creado yogur!”. Bueno, digo yo, así hablando en general, no es que tenga ningún ejemplo en la cabeza…

Si queréis una buena receta con yogur, siempre podéis hacer el bizcocho del yogur, o un crumble de yogur con frutos rojos.

Crumble de yogur y moras 180c.wordpress.com

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Profiteroles y éclairs

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Profiteroles de chocolateQuizás conozcáis los éclairs. Son esos pasteles alargados y rellenos que vistos de lejos y yendo despistados podríamos confundir con mini hot dogs. Se hacen con una masa conocida como pasta choux (“col”) y, pese a no estar vendiéndolos de la manera más apetecible de la historia en estas primeras líneas, hay que admitir un buen éclair puede desbancar a cualquier otra cosa, siendo considerados monumentos nacionales en nuestro país vecino, donde se dice que fueron inventados.

Hacer un éclair “de estar por casa”, es decir, de sabor aceptable pero no estéticamente perfecto, es relativamente sencillo. Pero realizar un éclair “de pastelería”, es decir con una masa lisa y homogénea, conseguir inyectar el relleno sin guarrear demasiado y superponer un “glaçage” uniforme y brillante son tareas bastante más técnicas y complicadas.

Como era de esperar, a mí me salieron los de “estar por casa” así que prefiero no enseñar las fotos.

Más fácil es crear profiteroles, ya que vienen a ser el mismo concepto pero en forma de pequeñas bolas. Es lo que hice al día siguiente para aprovechar la pasta choux y crema de chocolate que habían sobrado. Salieron igual de buenos, pero al menos conseguí salvar la foto.

Profiteroles

En una cacerola, mezclar 5 cl de agua, 5 cl de leche entera, 40g de mantequilla, un poco de sal y un poco de azúcar. Llevar a la ebullición. Añadir 60g de harina, retirar del fuego y remover fuertemente hasta obtener una masa más bien seca. Incorporar 2 huevos uno por uno (es decir, mezclando bien todo antes de echar el siguiente).

Al enfriarse, rellenar una manga pastelera y realizar bolas en una bandeja con papel de horno.

Introducir en el horno precalentado a 250°C y apagarlo acto seguido. Sí, habéis leído bien. No sé para qué sirve, pero queda sofisticado.

Después, esperar a que la pasta se infle y se coloree, y entonces hornear 15 minutos más a 180°C. Teniendo en cuenta que lo de inflar y colorear es subjetivo, añadido al hecho de que cuando apagas el horno se apaga la luz y no ves nada, en realidad lo pones a 180°C así, a ojo, cuando te da la gana.

Finalmente, preparar una crema de chocolate y usar como relleno y para adornar la parte superior (el glaçage lo dejamos para otro día). Degustarlos fríos (preferiblemente, sacarlos de la nevera 10 minutos antes de comer).

Eclairs

Hacer tubos alargados en lugar de bolas. También se puede formar un éclair pegando bolas de 3 en 3.

MyCook

La pasta choux también se puede hacer en MyCook (ver página 77 del recetario) pero recomiendo usar 125g de agua y 125g de leche, en lugar de los 250g de agua. En este caso sale casi la misma receta que arriba pero con cantidades multiplicadas por un factor 2.5.