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Bizcocho del yogur: la más perfecta de las recetas populares

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bizcocho del yogurHay postres “cultos” y postres populares.

Postres cultos son los que se degustan en restaurantes, los que se adquieren en pastelerías y los que se diseñan en chocolaterías. Recetas complejas, y al alcance de pocos bolsillos.

Los postres populares son los que se amasan en casa, los que se transportan en tuppers, los que se basan en una receta manuscrita sacada de una libreta de doble raya con espiral, y los que se comparten de boca en boca.

Hoy vamos a dar el premio a la mejor receta de postre del mundo, y es una receta popular.

Y es que la mejor receta de postre de la historia no se encuentra ni en la caja fuerte de un restaurante de tres estrellas Michelin, ni en las páginas un best-seller culinario, ni en casa de una nonna en un pueblo perdido de Italia esperando a que Jamie Oliver la descubra y se ponga a cocinarla en masa. La mejor receta de postre de la historia está en las bocas y emails de la gente, y sale siempre a la primera. Es la del bizcocho del yogur. 

¡Ohhhh! ¿Decepción? ¿Esperabais una revelación y os habéis encontrado con una receta que conoce medio mundo? Pues siento deciros la fea verdad, la ugly truth: si la conocéis, si os parece demasiado sencilla, si es el primer postre que hicisteis, si vuestra familia y amigos la han hecho ya 20 veces y se la han intercambiado por email 40, si la habéis visto en 90 paginas web de recetas en 10 idiomas, no es por otra razón que porque es la receta perfecta: fácil de hacer, pero igual de importante, fácil de entender y fácil de transmitir; una receta sin cantidades en gramos ni mililitros, al alcance de cualquiera y, por encima de todo, que sale siempre bien y buena. No sé si en el mundo existe otra receta popular tan extendida, tan estandarizada y tan imposible de mejorar en cuanto a ratio facilidad de hacer / calidad del resultado. 

INGREDIENTES:

  • Un yogur (natural o de limón)
  • 1 medida de yogur de aceite (de oliva o girasol)
  • 2 medidas de yogur de azúcar
  • 3 medidas de yogur de harina
  • 3 huevos medianos
  • 1 sobre de levadura
  • Opcionalmente, ralladura de limón (sobre todo si el yogur no era de limón)

PREPARACIÓN:

  1. Mezclar todos los ingredientes en un bol hasta obtener una masa homogénea.(En Taurus MyCook, poner todos los ingredientes en el vaso y usar el botón “amasar” hasta obtener una masa homogénea)
  2. Verter en molde untado de mantequilla y salpimentado de harina, y hornear 40 minutos, cómo no, a 180°.

BONUS:

  • Para hacer bizcocho de chocolate, añadir cacao en polvo (preferiblemente 100%), chocolate fundido, o mejor: usa un yogur de chocolate.
  • Aún mejor: haz un bizcocho de dos colores. Sigue la receta de arriba, echa la mitad de la masa en el molde, añade el chocolate o el cacao al resto de la masa, mezcla, y vierte la segunda parte de la masa encima de la primera.
  • Bizcocho de piña: añade trozos de piña a la masa (y opcionalmente un pelín de zumo).

La versión que se muestra en la foto es de color mas amarronado, se hizo con azúcar moreno y un yogur griego.

Esponjosamente insuperable.

Post invitado: Bundt cake tropical

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DSCF4277El 2011 fue algo así como un año sabático que aproveché para muchas cosas como hacer un curso de escultura, casarme, aprender francés y descubrir el bizcocho que se convertiría en “mi especialidad”.

Os puedo asegurar que este bizcocho es éxito seguro tanto para pequeños y mayores, como tarjeta de visita o cuando recibáis invitados y gusta a todas las nacionalidades.

Creo que cada vez que he preparado este bizcocho me han pedido la receta, y como ya son muchas las peticiones que acumulo me he decidido a compartirla ¡a lo grande!

¿De dónde surgió mi bundt cake de mango y plátano?

Un día viendo la sección de recetas en directo del programa La Mañana de la 1 dirigida por el cocinero Sergio (a través del canal internacional de tve1) me llamó la atención un bizcocho por sus ingredientes exóticos. Me pareció una receta tan fácil y a la vez curiosa que me decidí a preparar uno yo misma. En el momento de prepararlo cambié la versión original de papaya y plátano por mango y plátano.

Darle forma de bundt cake lo hace más especial todavía, no sé por qué, pero resulta muy atractivo a la vista y al paladar.

Aunque esto no es siempre cierto, solo hay que recordar dos escenas míticas en Mi Gran Boda Griega: la sorpresa de ver un bizcocho con un agujero y solucionar el problema colocando una maceta en él.

Ingredientes:

  • 100 ml aceite de oliva
  • 150 gr harina de maíz
  • 1/2 sobre de levadura
  • 100 gr azúcar blanco
  • 3 huevos medianos
  • 1/2 mango maduro
  • 1 plátano maduro (preferiblemente, plátano de Canarias)

Preparación:

Ir incorporando los ingredientes en el orden de la lista en la batidora o robot de cocina (yo uso el MyCook) e ir batiendo hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos.

Verterla en el molde (previamente engrasado con mantequilla y harina para facilitar el desmoldado) y meter en el horno, precalentado a 170 grados, durante 40 minutos.

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Servir frío.

Escrito por Isabel, mi mujer, editora de La Vie en DIY.

Greenie de menta, el bizcocho creado por error

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ImageEn 1853, para gastarle una broma a un patrón que siempre se quejaba de que sus patatas eran demasiado gruesas, George Crum, un chef de Nueva York, le sirvió unas patatas fritas extremadamente finas e inventó, por casualidad, las chips. Otros ejemplos de casualidades históricas de la alimentación son aquel chocolate que cayó por error al fondo del cucurucho y que hoy está presente en todos los ‘cornetes’; o, el que sin duda más impacto ha tenido en mi vida, es el mito de aquella ama de casa que no le echó levadura al bizcocho y que, sin quererlo, inventó el más famoso de los pasteles que se cortan a cuadros: el brownie.

Variaciones del brownie se cuentan por cientos, pero una muy original y de sabor diferente, inesperado e intenso es el greenie.

El greenie se hace usando té verde en lugar de chocolate, de ahí su nombre. Se hace mezclando los ingredientes de un bizcocho normal, y al final se le echan dos cucharadas de té verde, que le confiere su sabor pero también su color.

En mi caso le eché 3 bolsas de té verde con menta, que era el único que tenía en el cajón. La menta me hizo dudar, pero conociendo la historia de casualidades que rodean a este tipo de postres, tiré adelante. Y el resultado fue el doble de interesante: la menta le transfiere un sabor dulce y potente, y aunque el greenie hereda la textura quebrada y “húmeda” de los brownies, el bizcocho, té y menta se combinan para producir un sabor final que no existe en ningún otro postre que haya probado antes.

Mi grano de arena a los postres creados por casualidad.

Ingredientes

  • 2 huevos
  • 160 g de mantequilla
  • 1/3 vaso aceite de oliva virgen extra
  • 330 g de azúcar
  • 300 g de harina con levadura incorporada (sí, levadura)
  • 3 bolsas de té verde con menta
  • un poco de sal
  • opcionalmente, frutos secos (nueces o piñones)

Preparación: batir todos los ingredientes en un bol, rellenar un molde de masa previamente untado de mantequilla y espolvoreado con harina, y cocer en el horno 35 minutos a la temperatura que todos conocemos.