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Muffins ingleses, English muffins o e-Muf’s

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Muffins inglesesMi relación con los muffins ingleses empieza hace unos tres años, en un país de habla inglesa, paradójicamente no Inglaterra.

Alguien, que podría o no haber sido yo, andaba por Estados Unidos (desafortunadamente no por placer). Estados Unidos es muy bonito en las películas. Pero meternos en una máquina teletransportadora que pudiese hacernos aparecer en un lugar aleatorio de ese país… sería jugársela mucho. Tendríamos muchas papeletas de no caer en Nueva York, sino en una de esas pequeñas ciudades  muertas donde solo hay una calle y donde las únicas atracciones son el Starbucks y la Iglesia.

Y por un sitio así andaba ése, que podría haber sido yo o no, buscando algo para cenar. Normalmente, la visión de una gasolinera con bandera del Dunkin Donuts en el horizonte suele pasar desapercibida. Pero en medio de la nada, de noche, con frío, con nieve, y sin aceras por donde caminar… una gasolinera de carretera se ve con otros ojos.

Salí de allí con lo que uno puede salir de una gasolinera: una bolsa de Cheetos, una Pepsi, un helado y, de “plato principal”… un English Muffin de jamón, queso y huevo. Haciendo mucho marketing, incluso se le podría llamar comida regional exótica.

Puede parecer poco refinado. Pero hice el descubrimiento del siglo con el English muffin (en adelante, e-Muf).

El e-Muf, aunque su nombre engañe, no es ningún tipo de madalena, sino una especie de bollo denso y esponjoso, ligeramente dulce. En frío no tiene un sabor muy destacable. Pero, misterios de la naturaleza, adquiere todo su potencial calentado en una sartén y luego untado con mantequilla – combinación insuperable. Sustituye el pan de molde por e-Mufs en desayunos, tostadas y “bikinis” y verás qué agradable sorpresa.

English muffin jamonLo bueno de hacer los e-Mufs en casa en lugar de en el super es… bien, basta con leer los ingredientes del paquete.

Para las fotos, he tomado prestada la receta a Directo Al Paladar, que usa ingredientes que sólo se escriben con letras, no con números como los del supermercado…

Por cierto, a la vuelta del viaje, contando la historia a compañeros que habían estado por allí, me enteré… de que “la cena en la gasolinera” es todo un clásico. Creo que si volviera, repetiría.